jueves, 24 de febrero de 2011



Siento esa pequeña tristeza en mi corazón, cada año que cumplo años. El sonido del teléfono, no sonará, a las doce, o si, pero no con tu voz. Los cumpleaños no son iguales desde que tú ya no habitas más esta ciudad, desde que no me hablas, desde que no te veo, desde que no te siento, desde que no te abrazo, desde que te fuiste. A un lugar lejano, o ¿quién sabrá en qué lugar estarás? No importa en donde, si te mantienes cada segundo junto a mi y junto a tus otros soles, igualmente no te tengo y eso es lo que duele cada cumpleaños.



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